PRESENTACIÓN

La red está llena de información, tanta que es muy fácil perderse en ella. Seguramente lo que pueda escribir ya está dicho en algún otro sitio. Sin embargo, me he decidido a hacerlo porque disfruto con ello y porque, quién sabe, quizás alguien pueda encontrar aquí algo que no habría leído en otro lugar. El propósito de este blog es compartir reflexiones personales e "intercambiar conocimientos" relacionados con la psyché, el alma o el "ser persona". Os invito a enriquecer mis entradas con comentarios, preguntas o sugerencias.



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martes, 26 de agosto de 2014

Vivir en Silencio

Comparto algunos fragmentos de un librito que ha caído en mis manos durante las vacaciones; me parece especialmente apropiado para esta época del año en la que solemos buscar nuevas experiencias, planear viajes, multiplicar encuentros, hacer lo que sea por salir de la rutina y llenar el tiempo… Atrevámonos a “dejar de hacer” y encontrarnos… para Vivir y dar Vida.

"Como muchos de mis contemporáneos, estaba convencido de que cuantas más experiencias tuviera y cuanto más intensas y fulgurantes fueran, más pronto y mejor llegaría a ser una persona en plenitud. Hoy sé que no es así: la cantidad de experiencias y su intensidad sólo sirve para aturdirnos. No creo que el hombre esté hecho para la cantidad, sino para la calidad. Las experiencias, si vive uno para coleccionarlas, nos zarandean, nos ofrecen horizontes utópicos, nos emborrachan y confunden… el alma humana sólo se alimenta si el ritmo de lo que se le brinda es pausado.
... limitarse a vivir: dejar que la vida se exprese tal cual es, y no llenarla con los artificios de nuestros viajes o lecturas, relaciones o pasiones... La verdadera vida está detrás de lo que nosotros llamamos vida. No viajar, no leer, no hablar…: todo eso es casi siempre mejor que su contrario para el descubrimiento de la luz y de la paz.

miércoles, 3 de abril de 2013

La conquista de la paz interior

Etty Hillesum, muchacha holandesa de origen judío, murió en el campo de concentración de Auschwitz en 1943 (a los 29 años), habiendo elegido voluntariamente la deportación. Pocos meses antes solicitó trabajar en el campo de Westerbork como miembro del Consejo Judío, ayudando a las personas ya deportadas. A través de su diario, nos lega grandes “lecciones” sobre la vida y la verdad más honda del ser humano:

«Si uno pudiera enseñarle a la gente que puede conquistar la paz interior, seguir viviendo de forma productiva, llena de confianza interior, y superar todos los temores y rumores. Enseñarle a arrodillarse en los rincones más recónditos y tranquilos de su interior y a mantenerse arrodillado hasta que tenga otra vez un cielo despejado sobre sí mismo, y que no haya nada más que eso… Y luego caminar otra vez tranquilamente por los paisajes amplios y libres de tu propio corazón.
(…) Es como si viera cada vez más claro en qué abismo están desapareciendo las fuerzas creadoras y las ganas de vivir de la gente. Son agujeros que se tragan todo, agujeros que están en la propia alma. Cada día tiene bastante con su propia maldad. Cuando más sufre el ser humano es con el sufrimiento que teme. (…)La realidad es algo de lo que tiene que encargarse uno mismo. Hay que encargarse de todo el sufrimiento y de todas las dificultades que lo acompañan y soportarlo. Durante ese proceso crece la fuerza para poder soportar más todavía. Pero la idea del sufrimiento (que no es un verdadero sufrimiento, ya que el sufrimiento en sí es fructífero y puede convertir la vida en algo valioso), ésa hay que abandonarla. Si se abandonan esas ideas, en las que la vida está presa como entre rejas, entonces se libera la verdadera vida y las fuerzas interiores, y entonces se tienen fuerzas para soportar el verdadero sufrimiento de la propia vida y el de la humanidad». (Diario de Etty Hillesum. Una vida conmocionada, pp.186-188).

La tarea del psicoterapeuta podría describirse como un proceso de acompañamiento en el camino que la persona emprende hacia su interior, en busca de su verdad profunda, el camino hacia el “ser”. Un camino lleno de obstáculos, difíciles de superar en soledad. En él se aprende, entre otras cosas, que el dolor no sólo es inevitable sino “bueno”, pues nos fortalece y nos guía hacia la verdad; y que el sufrimiento a menudo viene como consecuencia de nuestros intentos de evitar el dolor, anticipando y empleando mil estrategias que lo único que logran es alejarnos más y más de nosotros mismos (llamo dolor a lo que Etty llama “verdadero sufrimiento”, y sufrimiento, a lo que denomina “idea del sufrimiento”).

sábado, 20 de octubre de 2012

En contacto con nuestro propio centro


    "Al morar en la quietud y mirar hacia dentro durante una parte del día todos los días, entramos en contacto con aquello que es más real y fiable de nosotros mismos pero que pasamos por alto con mucha facilidad y hemos desarrollado poco. Cuando podemos permanecer centrados en nosotros mismos, aunque sea durante breves periodos de tiempo, ante las exigencias del mundo externo, sin tener que buscar en otro lado algo que nos llene o que nos haga felices, podemos sentirnos cómodos dondequiera que nos encontremos y en paz con las cosas tal como son, momento a momento" (Mindfulness, Jon Kabat-Zinn, pág. 106-7).
     
    "Dirige tu mirada al interior y encontrarás mil regiones en ti mismo aún por descubrir" (Thoreau, Walden).
En la búsqueda de esa verdad interior, de esas regiones ignotas de nuestro propio ser, se atraviesan campos oscuros y senderos empinados, antes de encontrar las fuentes de la vida.
Una persona que ha vivido largos años atrapada por la ansiedad, viendo cómo su vida se reducía a un espacio cada vez más pequeño, ha querido compartir con nosotros un pequeño fragmento de su proceso de liberación interior a través de la terapia, una luz descubierta "dentro de sí misma" que hoy la guía en su camino. Dejo aquí su testimonio:
 
Tuve la gran suerte de encontrar " mi jardín", una tarde de verano gracias a una sesión de relajación, y allí en ese instante tuve una revelación, la cual transcribí y ahora comparto con vosotros... me lo dijo un sabio:
 
Me lo dijo un sabio en un monte tras la hoguera y en su cueva una noche de cálido verano:
-Mira a tu alrededor, abre los ojos y sé feliz, mira la naturaleza cómo te acompaña en la vida cómo crece a tu lado, sé feliz y transmítelo a tus hijos.
Me regaló un corazón hecho de pedacitos de cristales de colores, hueco por dentro para refugiarme en su interior; ése es mi corazón variable y con matices diferentes como el corazón de los humanos; y una flor blanca, cada pétalo un brazo y su polen en mi pelo agitado al sol dejando polen a mi alrededor, feliz de vivir y de sentir la naturaleza en mí.

sábado, 8 de septiembre de 2012

El "jardín zen" interior

Es una tarde de (casi) finales de verano, una tarde, por cierto, agradablemente fresca y, mientras descanso antes de reanudar mis tareas, observo la multitud de pensamientos que pasean por mi mente en tranquilo desorden. Me detengo en el jardín zen. No es que tenga uno, ni "de verdad" ni de adorno, pero la imaginación puede construir cualquier tipo de jardín que uno desee ¿o no? Y decido seguir el hilo de esta imagen-pensamiento.
El jardín zen (al que me refiero, que no es el de verdad sino el de "juguete") es un producto curioso, que desde hace tiempo puede encontrarse en las estanterías de todo tipo de tiendas y cuya descripción ahorro al lector porque es seguro que habrá visto más de uno. Está hecho a imitación de un tipo de jardines japoneses, supuestamente utilizados como forma de meditación por los monjes Zen (no soy experta en esto, pero wikipedia da una explicación bastante completa).