PRESENTACIÓN
La red está llena de información, tanta que es muy fácil perderse en ella. Seguramente lo que pueda escribir ya está dicho en algún otro sitio. Sin embargo, me he decidido a hacerlo porque disfruto con ello y porque, quién sabe, quizás alguien pueda encontrar aquí algo que no habría leído en otro lugar. El propósito de este blog es compartir reflexiones personales e "intercambiar conocimientos" relacionados con la psyché, el alma o el "ser persona". Os invito a enriquecer mis entradas con comentarios, preguntas o sugerencias.
miércoles, 10 de julio de 2013
lunes, 3 de junio de 2013
Lo esencial es invisible a los ojos
Aunque el título de la entrada es una frase de El Principito, lo que hoy comparto es un cuento taoísta que leí hace algún tiempo y que ahora ha vuelto a mi memoria. Va con él mi gratitud hacia las personas de mi vida que "cuando miran, ven"... y de las que tanto aprendo día a día.
El duque Mu de Chin dijo
a Po Lo: “Ya eres de edad avanzada. ¿Hay algún miembro de tu familia a quien
pueda contratar para buscar caballos en tu lugar?”
Po Lo respondió: “un buen
caballo puede ser elegido por su estructura general y su apariencia. Pero el
mejor caballo, el que no levanta polvo ni deja huellas, es algo evanescente y
fugaz, esquivo como el aire sutil. El talento de mis hijos es de nivel
inferior; cuando ven caballos, pueden señalar a uno bueno pero no al mejor. No
obstante tengo un amigo, un tal Chiu-fang Kao, vendedor ambulante de verdura y
combustible, que en cosas de caballos no es en modo alguno inferior a mí. Te
ruego que vayas a verlo”.
El duque Mu así lo hizo y
después lo envió en busca de un corcel. Tres meses más tarde volvió con la
noticia de que había encontrado uno. “Ahora está en Sach’iu” añadió. “¿Qué
clase de caballo es?” preguntó el duque. “Oh, es una yegua baya”, fue la respuesta.
¡Sin embargo, cuando fueron a buscarlo, resultó ser un semental negro! Muy
disgustado, el duque mandó a buscar a Po Lo. “Ese amigo tuyo –dijo- a quien le encargué
que me buscara un caballo, ha armado un buen lío. ¡Ni siquiera sabe distinguir
el color o el sexo de un animal! ¿Qué diablos puede saber de caballos?”
Po Lo
lanzó un profundo suspiro de satisfacción. “¿Ha llegado realmente tan lejos? –exclamó.-
Ah, entonces vale diez mil veces más que yo. No hay comparación entre nosotros.
Lo que Kao tiene en cuenta es el mecanismo espiritual. Se asegura de lo
esencial y olvida los detalles triviales; atento a las cualidades interiores,
pierde de vista las exteriores. Ve lo que quiere ver y no lo que no quiere ver.
Mira las cosas que debe mirar y descuida las que no es necesario mirar. Kao es
un juez tan perspicaz en materia de caballos, que puede juzgar de algo más que
de caballos."
Cuando el caballo llegó,
resultó ser un animal superior.lunes, 27 de mayo de 2013
Neurotonterías (ciencia y publicidad)
Un vídeo riguroso, divertido y claro. Especialmente recomendable para los no-científicos interesados en los avances y el potencial de la neurociencia; para entender un poco más y no dejarse engañar, distinguiendo lo que es realidad de lo que es mito o estrategia publicitaria. Sobran más comentarios:
domingo, 28 de abril de 2013
TALLER DE MINDFULNESS EN LA CASA DEL LIBRO
Mindfulness suele traducirse como atención plena o conciencia plena. Este término hace referencia, como "filosofía de vida", a una manera de estar en el mundo abierta a la experiencia de cada momento, sin juzgar ni valorar, en contacto con uno mismo y con la vida.
La dificultad que tenemos muchas personas de esta época y cultura para vivir "en el presente", conscientes de nosotros mismos y abiertos a la realidad, se halla a la base de muchos trastornos emocionales y es fuente de sufrimiento, estrés, desesperación y sinsentido.
En los últimos años, desde la psicología (científica) se ha profundizado e investigado en diversas "prácticas" que forman parte del estilo de vida de ciertas culturas desde hace milenios, entre otras las que se han englobado bajo el nombre mindfulness. Los resultados de estas investigaciones han provocado una ola de entusiasmo que, como suele suceder en estos terrenos, está exagerada (desde mi punto de vista) con estrategias publicitarias y por motivos en buena parte económicos. No hay panaceas y, sobre todo, ningún camino de crecimiento es fácil ni rápido. Sin embargo, las "ideas" que empiezan a calar en nuestra sociedad a partir de esta ola de euforia contienen -en mi experiencia- una profunda verdad que puede aportar mucha luz a nuestra vida.
El ser humano es felicidad, ya somos felicidad, aunque nos cueste creerlo. La humanidad siempre ha vislumbrado una luz interior oculta en nuestras entrañas; se le ha llamado el Maestro interior, la sabiduría, el espíritu… el ser humano no es un pozo vacío. Lo verdaderamente importante es hacernos conscientes, cada vez más, del tesoro que llevamos dentro y permitirle aflorar a la superficie de la consciencia…
El PELIGRO de esto es que nos quedemos en las ideas, en las palabras bonitas o que nos aferremos a libros, técnicas, maestros... El único camino hacia la felicidad -tal y como yo la entiendo, es decir, hacia la Vida verdadera, hacia el Ser- es un camino interior, que atraviesa el dolor, la oscuridad y la soledad. El mindfulness, como herramienta y como "filosofía", puede ser una gran ayuda, pero no olvidemos que en sí mismo no es ni el camino ni la meta.
miércoles, 3 de abril de 2013
La conquista de la paz interior
Etty Hillesum, muchacha holandesa de origen
judío, murió en el campo de
concentración de Auschwitz en 1943 (a los 29 años), habiendo elegido voluntariamente la deportación. Pocos meses antes solicitó trabajar en el
campo de Westerbork como miembro del Consejo Judío, ayudando a las personas ya
deportadas. A través de su diario, nos lega grandes “lecciones” sobre la vida y
la verdad más honda del ser humano:
«Si uno pudiera enseñarle a la gente
que puede conquistar la paz interior, seguir viviendo de forma productiva,
llena de confianza interior, y superar todos los temores y rumores. Enseñarle a
arrodillarse en los rincones más recónditos y tranquilos de su interior y a
mantenerse arrodillado hasta que tenga otra vez un cielo despejado sobre sí
mismo, y que no haya nada más que eso… Y luego caminar otra vez tranquilamente
por los paisajes amplios y libres de tu propio corazón.
(…) Es como si viera cada vez más
claro en qué abismo están desapareciendo las fuerzas creadoras y las ganas de
vivir de la gente. Son agujeros que se tragan todo, agujeros que están en la
propia alma. Cada día tiene bastante con su propia maldad. Cuando más sufre el
ser humano es con el sufrimiento que teme. (…)La realidad es algo de lo que
tiene que encargarse uno mismo. Hay que encargarse de todo el sufrimiento y de
todas las dificultades que lo acompañan y soportarlo. Durante ese proceso crece
la fuerza para poder soportar más todavía. Pero la idea del sufrimiento (que no es un verdadero sufrimiento, ya que el
sufrimiento en sí es fructífero y puede convertir la vida en algo valioso), ésa
hay que abandonarla. Si se abandonan esas ideas, en las que la vida está presa
como entre rejas, entonces se libera la verdadera vida y las fuerzas
interiores, y entonces se tienen fuerzas para soportar el verdadero sufrimiento
de la propia vida y el de la humanidad». (Diario de Etty Hillesum. Una vida conmocionada, pp.186-188).
La tarea del psicoterapeuta podría
describirse como un proceso de acompañamiento en el camino que la persona
emprende hacia su interior, en busca de su verdad profunda, el camino hacia el “ser”. Un camino lleno de obstáculos, difíciles de superar en soledad. En él se aprende, entre otras cosas, que el dolor no sólo es inevitable
sino “bueno”, pues nos fortalece y nos guía hacia la verdad;
y que el sufrimiento a menudo viene como consecuencia de nuestros intentos de
evitar el dolor, anticipando y empleando mil estrategias que lo único que
logran es alejarnos más y más de nosotros mismos (llamo dolor a lo que Etty
llama “verdadero sufrimiento”, y sufrimiento, a lo que denomina “idea del
sufrimiento”).
miércoles, 20 de marzo de 2013
¿QUÉ ES EL AMOR?
Scott Peck, en su libro “La
nueva psicología del amor”, presenta una interesante definición de este amplio
y a menudo confuso (o confundido) concepto. Es una lectura altamente
recomendable para todos los que nos encontramos en el no fácil camino de “aprender a amar”. Palabras no para
alimentar nuestra mente con ideas, sino para “ensanchar el horizonte”, dejar
resonar y abrirnos poco a poco a la experiencia. Comparto aquí algunos
fragmentos de su definición inicial. En las secciones posteriores del capítulo -que
serán objeto de otra entrada- Peck analiza en profundidad “lo que no es amor”,
o los conceptos falsos pero ampliamente extendidos sobre el amor.
« El amor es algo demasiado
grande y profundo para que se pueda comprender, medir o limitar dentro del
marco de las palabras(…) No habría escrito esto si no creyera que el intento
tiene algún valor, aunque no sé hasta qué punto lo tiene; por este motivo,
empiezo el análisis advirtiendo que el intento resultará en algunos aspectos
inadecuado.
Una consecuencia de la
naturaleza misteriosa del amor es que, hasta ahora, que yo sepa, nadie ha dado
una definición verdaderamente satisfactoria de este concepto. (…)Yo defino el
amor como la voluntad de extender los
límites del propio yo, con el fin de impulsar el desarrollo espiritual propio o
ajeno. (…)
Esta definición del amor
incluye tanto el amor por uno mismo como el amor por otro, pues si todos formamos parte del género humano,
al amar a los de nuestra propia especie, nos amamos a nosotros mismos. Es
sumamente difícil dejar a un lado nuestro propio desarrollo espiritual a favor
del de cualquier otra persona. No podemos ser una fuente de fuerza si no
promovemos nuestra propia fuerza. El amor
hacia uno mismo y el amor hacia los demás no sólo van asociados sino que, en
última instancia, no se pueden distinguir.
Además, el acto de extender los propios límites implica esfuerzos. Uno
extiende sus límites sólo superándolos y esa superación requiere esfuerzos.
Cuando amamos a alguien, sólo se lo podemos demostrar a través de nuestros
actos. (…)
El deseo de amar no es en sí mismo amor. El amor es un
acto de voluntad, es intención y acción.
La voluntad también implica elección: no tenemos
que amar, sino que elegimos, decidimos
amar».
sábado, 17 de noviembre de 2012
Llega el sábado después de una
semana especialmente ajetreada. Recuerdo de pronto que "toca"
publicar nueva entrada en mi blog. ¿Y si no escribo? Total, nadie lo lee...
Pienso que mis objetivos al iniciar este "proyecto" se han cumplido
parcialmente. Quizá suficientemente. Tal vez sea momento de dejarlo y aunar mis
energías en nuevos proyectos acordes a los objetivos de una nueva -incipiente-
etapa vital. Es posible.
Sin embargo, hay un asunto que requiere
mi atención, aunque no se trate de “psicología”. En los últimos días he
escuchado y leído diversas informaciones al respecto de la sanidad pública, que
aportan datos concretos sobre la “realidad” (ingenuamente creía que conocida por
“todos”) del sistema sanitario público español. Lo cierto es que es una
realidad compleja que tampoco yo conozco en profundidad. Pero hace pocos días
me sorprendió enormemente la reacción de una persona a la que acababa de conocer,
al saber que a mí me habían despedido del hospital donde trabajaba (por “los
recortes”, claro…): “¿así que eso sucede de verdad? Lo había oído pero no
conocía a nadie…”. Viniendo de un “entorno sanitario”, me impactó que haya
gente (en España) a la que los graves problemas de nuestro sistema sanitario le suenen tan
lejanos como la guerra de secesión (por decir algo).
Este artículo no tiene pretensiones políticas ni éticas (que creo son dos vertientes inseparables del problema “económico”), pues carezco de tiempo y posiblemente de formación para ello. Pero considero mi deber moral tratar de estar informada y difundir esta información por todos los medios a mi alcance. Aunque sólo llegue a una ó dos personas. Para quien quiera informarse de verdad, recomiendo acudir a fuentes rigurosas, por ejemplo asociaciones de profesionales sanitarios, como la de Madrid (AFEM), o la excelente web de Abel Novoa (exdirector general de Calidad Asistencial de Sanidad de Murcia).
Aquí dejo mi modesto resumen de algunos puntos clave:
Sin embargo, hay un asunto que requiere
mi atención, aunque no se trate de “psicología”. En los últimos días he
escuchado y leído diversas informaciones al respecto de la sanidad pública, que
aportan datos concretos sobre la “realidad” (ingenuamente creía que conocida por
“todos”) del sistema sanitario público español. Lo cierto es que es una
realidad compleja que tampoco yo conozco en profundidad. Pero hace pocos días
me sorprendió enormemente la reacción de una persona a la que acababa de conocer,
al saber que a mí me habían despedido del hospital donde trabajaba (por “los
recortes”, claro…): “¿así que eso sucede de verdad? Lo había oído pero no
conocía a nadie…”. Viniendo de un “entorno sanitario”, me impactó que haya
gente (en España) a la que los graves problemas de nuestro sistema sanitario le suenen tan
lejanos como la guerra de secesión (por decir algo).Este artículo no tiene pretensiones políticas ni éticas (que creo son dos vertientes inseparables del problema “económico”), pues carezco de tiempo y posiblemente de formación para ello. Pero considero mi deber moral tratar de estar informada y difundir esta información por todos los medios a mi alcance. Aunque sólo llegue a una ó dos personas. Para quien quiera informarse de verdad, recomiendo acudir a fuentes rigurosas, por ejemplo asociaciones de profesionales sanitarios, como la de Madrid (AFEM), o la excelente web de Abel Novoa (exdirector general de Calidad Asistencial de Sanidad de Murcia).
Aquí dejo mi modesto resumen de algunos puntos clave:
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